Vacaciones

Es un gran error preguntarme qué estoy pensando. Mi cabeza con un golpe de timón, dará un giro desaforado a mis pensamientos, y justo, en el breve intervalo de tiempo en el que me preguntas y yo te respondo, nada de lo que pensaba cuando formulaste la pregunta aparecerá en mi respuesta a tu interrogante. … Sigue leyendo Vacaciones

En un manicomio frente al mar

Supongo que estoy en este manicomio por mi inadaptación generalizada. Le vi desde el bar tirar un bonito ramo de flores en la papelera pública. Nos estábamos abrazando, nos besábamos apasionadamente y él desde fuera nos observaba con un puto ramo de flores, hermoso y fresco. Nunca me había regalado flores. Nunca en dos jodidos … Sigue leyendo En un manicomio frente al mar

Siempre hay una parte podrida en nuestro ser

Mi memoria no consigue reproducir su voz. Sin embargo no puedo olvidar lo egoísta que era. Era tan egoísta que daba miedo. Me acusó de amoríos ilícitos mientras él recorría los burdeles de la provincia. Pero lo mío era una mezcla de deseos y proyectos que se me hacía insostenible, y eso era lo que … Sigue leyendo Siempre hay una parte podrida en nuestro ser

New York, New York

Ya estaba cerrado el nicho. Retocaba cuidadosamente el cerramiento total con la masilla y pensaba que la amargura se puede convertir en asco, mientras la familia del fallecido lloraba la muerte de aquel hombre de cuarenta y tres años. El joven enterrador de espaldas a ellos cavilaba mientras escuchaba las conversaciones privadas acerca de los … Sigue leyendo New York, New York

Adela y sus caminos metafóricos (colaboración en la revista underground Infierno Suave)

Había una parte sofisticada de sí misma que no se atrevía a manejar. Le gustaba el papel pintado con flores, y una vez a la semana cuando ponía a lavar la ropa, permanecía en el suelo frente a la lavadora, observando sus giros sin perder detalle de los lavados mientras fumaba hierba. A veces pensaba … Sigue leyendo Adela y sus caminos metafóricos (colaboración en la revista underground Infierno Suave)

Rayaduras ácidas, ni de naranja ni de limón

Corro un tupido velo porque soy mala interpretando. Niego la obviedad para hacer tiempo. Cuando ya sé la respuesta, el estímulo en mi mente, se convierte automáticamente en una pérdida de tiempo. Y este se acaba. A veces sólo da para prepararse una maleta precaria y salir cortando el aire. Ya no puedes ponerte ante … Sigue leyendo Rayaduras ácidas, ni de naranja ni de limón

Cuánto pagarías por un pegaso alado?

Sus acciones eran fáciles de entender racionalmente, nunca podías entenderlas a través de los afectos. Era misión imposible, sin embargo, sus turbulencias sentimentales y emocionales tenían cierto encanto personal. Eran retorcidas y sé que patológicas, pero también me resultaban jodidamente sexis. Sus patrones de comportamiento llevaban una carga desmesurada de un resentimiento intenso, era algo … Sigue leyendo Cuánto pagarías por un pegaso alado?

Nunca he tenido la certeza de que ningún hombre era mi destino

Cuando conoces a alguien hay un periodo de indagación mutua en el que la intuición juega un papel fundamental en la búsqueda de identificación y empatía. Yo en estas tesituras de examen mutuo, hago más caso a mi intuición porque la ilusión me embarga. Ahora que lo pienso bien mientras te lo digo, en mi … Sigue leyendo Nunca he tenido la certeza de que ningún hombre era mi destino